Actividad: Leer el cuento y responder en los comentarios, de manera personal, la pregunta propuesta.
A las escondidas
Adriana Borja
Facundo no había nacido aun cuando el temor de Padre se convirtió en una pregunta tan insoportable, que ni Madre pudo explicar después de que tras su nacimiento, decidieran llamarlo Facundo, y mudarse a otra ciudad. Por cada año, dos ciudades distintas, ropa revuelta, cartones y fundas, buses y terminales, pueblos que con sus habitantes desaparecían por la ventana, dando lugar a otros pueblos, con otros habitantes, con otros acentos, otros lugares.
Antes de aprender a caminar, Facundo jugaba a ser guerrillero, tomando una zapatilla de Padre como escopeta, y llenando el silencio de Madre con sus gruñidos que, imitando el sonido de las balas, le disparaban a quemarropa, arrancándole lágrimas crudas de los ojos, mientras Padre, a escondidas, intentaba trabajar.
Facundo y Madre, Madre y Facundo, el universo del juego limitado a la interacción doméstica por el miedo a salir, a hablar con los vecinos, porque el vecino de al lado podría ser amigo del amigo del Comandante del que hay que huir. Madre, disfrazando de circo la casa escondite, le enseñó a Facundo a jugarse de payaso, dibujándole lágrimas con delineador de ojos en las mejillas y pintando de rojo las narices de ambos, para representar una comedia que no hacía reír.
Facundo aprendió de mudanzas antes que las vocales, jugar a las escondidas era cuestión de vida o muerte para Padre, quien debía huir del grupo armado que intentaba reclutarlo. Antes de aprender a hablar, Facundo aprendió el idioma de su planeta, fuera de las fronteras de acentos y territorios, asimiló los sollozos de Madre, la angustia de Padre, pero también observó el arte de asegurar bien las puertas y la pericia para dormir con un ojo abierto, y aprendió especialmente la valentía del oficio de la huida, la cual debía efectuarse a la brevedad y en silencio, la destreza de empezar desde cero después de arribar a cada nuevo lugar -- hogar, siempre temporal.
Seis pueblos en Colombia y la amenaza constante forzaron la decisión de ubicarse del otro lado de la frontera, con la esperanza de hallar finalmente un escondite efectivo, un lugar donde poder jugar a ser semilla que se siembra y crece sin la urgencia de arrancarse para volverse a plantar en otro sitio. Varios retos surgieron en principio, encontrar un lugar para rentar, un trabajo para sostenerse, una atención en el centro de salud, un cupo en la escuela, no resultaron tareas simples para los extranjeros que, ante la mirada desconfiada del otro, intentaron continuar.
Y continuaron, a pesar de todo, Madre, Padre, Facundo, el silencio; ya que mientras Padre y Madre enfrentaban con dificultades la discriminación por su acento, nacionalidad y condición de solicitantes de asilo, Facundo decidió, por varios meses, no hablar. Facundo ejerció también la libertad de decidir en qué momento enunciar algo de sí mismo en este nuevo lugar en qué, de pronto, sus padres habían dejado de jugar a las escondidas.
A pesar de las resistencias, Facundo empieza a entrar en el mundo de las palabras, cambia de a poco los balbuceos por sílabas, juega con las letras, arma frases, enuncia por ejemplo y con el acento que le heredaron sus padres, una de sus varias verdades: que su escuela está llena de ecuatorianos; sin embargo, Facundo no pide visas para compartir el pupitre ni para iniciar un partido de fútbol en la cancha de la escuela.
En el planeta de Facundo, somos todos extranjeros. En el planeta de Facundo, ser extranjero no está mal. Facundo aprende de las palabras ajenas y las propias, su universo de lenguaje no está cubierto por las tinieblas de las fronteras. Y a diferencia de la mayoría de sus compañeros de clase, Facundo no le tiene miedo a la oscuridad; rara vez vio la luz cuando era chico, en las casas escondite de su primera infancia, las cortinas siempre estuvieron cerradas.
PREGUNTA:
Desde su perspectiva como maestra de infancia, ¿de qué manera se debe enseñar a un infante que presenta dificultades de rendimiento académico y comportamental relacionadas con experiencias violentas en el conflicto armado?
Desde su perspectiva como maestra de infancia, ¿de qué manera se debe enseñar a un infante que presenta dificultades de rendimiento académico y comportamental relacionadas con experiencias violentas en el conflicto armado?
Es importante resaltar el significado de lo que es la enseñanza y su vinculo con la práctica de crianza, y de aquellas experiencias difíciles que tanto su familia como el niño han sufrido y vivido. Partiendo de dicho análisis frente a las problemáticas presentadas, se deben crear estrategias para que su aprendizaje no sea complicado y de esta forma entender el proceso que el infante ha tenido en el transcurso de sus cortos años, de tal forma la metodología este enfocada a las necesidades que este presente, resaltando la comprensión y compromiso que el docente debe tener hacia las infancias donde el vinculo socio-escolar debe generar un espacio integro, donde todos los integrantes participen tengan en cuenta el avance aptitudinal y actitudinal
ResponderEliminarSharon Hernandez- PFC II-B
Muchas gracias Sharon, estoy de acuerdo con la importancia de tener en cuenta los procesos de cada infante y de fomentar espacios sociales y escolares íntegros que permitan al niño desarrollar su vida en distintos ámbitos, no solamente el académico o cognitivo.
EliminarEn mi formación como maestra y en la experiencia que he tenido en los diferentes espacios académicos de formación complementaria, he aprendido qué es muy importante el contexto del niño, si aquel niño padece algún problema nosotros somos los responsables de cambiar ese mundo y he aprendido que la forma más práctica para que un niño pueda expresarse, es por medio de la literatura. Por medio de la literatura le podemos llegar a estos chicos que padecen algún problema así, porque habrá algún tipo de literatura que hablé de la misma problemática e incluso nos de a nosotros, estrategias para poder ayudarnos a comprender su situación y de alguna forma interactuar mejor con ellos y que no nos vean como sus enemigos sino como alguien que los entiende y los apoya, la mejor forma de enseñar, es por medio de la literatura y pues van ligadas a otras materias también por decirlo así, pero el fuerte es la literatura. El niño es el sujeto más importante, por lo que hace de la infancia un proceso que se debe acompañar bastante.
ResponderEliminarValentina Aldana PFC II-02
Gracias Valentina por tu aporte, resalto el papel fundamental que ves en la literatura porque es cierto que posibilita el contacto con la propia sensibilidad y la comprensión de diversas experiencias de los demás. Considero que la mejor manera de llegar a los niños o crear un impacto significativo en ellos es a través de espacios que den lugar a expresar emociones o sentimientos que muchas veces se ven obligados a reprimir; para este propósito, podemos echar mano de toda la formación artística de los colegios, a través del arte podemos ayudar a curar los dolores del espíritu de nuestros niños.
EliminarEs importante empezar por abordar que si un niño o niña ha vivido experiencias violentas de conflicto armado llega al aula con muchas vivencias traumaticas, por eso un maestro debe propiciarle un espacio en el que se pueda adaptar, se sienta seguro y tranquilo, ademas es importante propiciar trabajos en equipo que le ayuden interactuar con los demás compañeros. Frente a su enseñanza; debe ser conforme a su ritmo de aprendizaje, una metodología apta para sus necesidades donde le ayude aprender de una manera significativa y supere las dificultades que presente, incentivarlos frente a las circunstancias, ya que son sujetos que tienen diversas capacidades y habilidades y por ultimo tener un compromiso continuo frente a la enseñanza de estas infancias.
ResponderEliminarDanielly Casallas PFC II-2
Gracias Danielly por tu respuesta. Como tú dices es importante tener en cuenta los ritmos de aprendizaje de cada niño porque más allá de impartir conocimientos, nosotras como maestras somos una guía de procesos de aprendizaje que pueden llegar a ser muy amplios y trascender el aula de clase e incluso el currículo; de este entendimiento viene la comprensión de que estamos comprometidas con la infancia de nuestros estudiantes y debido a esta responsabilidad, hay que estar preparadas para asumir las situaciones particulares que acompañan a cada niño.
EliminarPrimeramente me parece un cuento bastante conmovedor y me genera sentimientos de impotencia porque de este cuento se pasa a una realidad de nuestro país de la cual no estamos lejos y de la misma forma muchos de estos niños no cuentan con un apoyo externo como una escuela sino que cada vez están mas inmersos en esta realidad.
ResponderEliminarPor otro lado, me parece importante como maestra en formación comprender la diversidad que podemos encontrar en un aula de clase en cuanto a contextos, culturas y situaciones que afectan directamente al proceso de aprendizaje de cada estudiante, por eso hay que tener como prioridad las necesidades de cada ser que día a día se forma en el salón de clases, brindarle muchísimas herramientas y que cada uno las utilice de acuerdo a sus ideologías sin reprimir, clasificar o calificar por ser un ser, valga la redundancia, diferente. todas estas experiencias pueden enriquecer a cada niño de una manera esplendorosa para el día de mañana y sugiero desde el estado tener en cuenta a esta población vulnerable que se encuentre libre de las generalizaciones y se adapte los estándares haciendo la educación un poco mas "justa" e ir transformándola para mejorar.
Carolina Caldas PFC II-B
Como maestra nuestra labor es fundamental, enseñar desde los conocimientos previos que tiene el estudiante, como las situaciones por las que ha pasado, cómo eso se ve relejado en la historia y en muchas situaciones que se siguen viviendo en el mundo; también, enseñar desde lo que ha visto, sus gustos, motivaciones y lo que ha conocido.
ResponderEliminarDe esta manera fortalecer sus valores, enseñarle que hay muchas cosas por cambiar y que él puede ser parte de ello. Es importante poder tener la confianza de estos niños, ya que se han visto muy reprimidos desde su contexto debido la la situación que vivieron por mucho tiempo, por esto me parece que integrar el arte y la lectura, es importante para que tengan otro tipo de conocimientos y permitirles ser creativos e imaginativos.
Hay que generar un espacio donde tenga contacto e interacción con otros niños de diferentes contextos, así puede llegar a adaptarse y a aprender también de otros niños.
HEIDY ACEVEDO PFC II-02